Apadrinar palabras no es suficiente
2 Ago 2008 por piluso
Que los muertos se las apañen.
Una secta ha lanzado una proclama: apadrinar palabras que caen por el despeñadero del olvido, sin existir una resolución de la academia, declarando la eutanasia de una palabra por su coma irreversible, y su desconexión del fluido vital y social de las conversaciones, pero son las mismas palabras las que se suicidan siempre por alguna fatalidad relacionada con el desuso y a veces es mejor así que ponerse a desenterrar palabras del cementerio.
Lo que proponemos es apadrinar escritores; tener un ahijado, ahijada, o dos o tres. El compromiso es leer algo del escritor, lo que sea: un cuento, una novela, un poema y por supuesto contarlo y darnos a conocer la obra. Puede darse el caso que el texto nos parezca ilegible, entonces, si el escritor nos lo permite,hacer nuestras escabrosas sugerencias.